Sé que
algunos estabais deseosos, impacientes ( o así me gusta pensarlo) después de 6
meses de silencio, sé que es difícil salir a la calle y tener que desayunar sin
saber a qué cafetería vas a ir a parar. Hoy es todo muy distinto, hoy no
desayuno antes de ir a trabajar pensando en exámenes y artículos, ni siquiera
desayuno cerca de casa, hoy aun disfruto de mis vacaciones, y mi mayor
preocupación es si como fabada asturiana, fabes con almejas, un cachopo y si
nos bebemos una o dos sidras. Hoy desayuno en Asturias (un paraíso natural, cuando aquí
estas a 15 grados y sabes que en Valencia tus amigos , familiares están a 35
grados solo puedes sonreír sintiéndote un semidiós) exactamente en Pravia. No
estoy solo, vengo con dos amigos (
ellos son de hecho los que me impulsan a hacer la crítica, aunque reconozco que
estoy desentrenado después de estos meses será cuestión de ir cogiendo fondo),
por eso de no dar nombres los llamare Angela Merkel y Yanis Varufakis lo que
hace que yo me sienta un poco Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión
europea. El sitio elegido, esta justo en el centro del pueblo, cerquita del
ayuntamiento, la cafetería- pastelería
Siola ( avenida Carmen mirando numero 3, Pravia, Asturias).
Es un
sitio amplio por dentro, pero decidimos ponernos fuera, en la terraza. Yo no
soy muy partidario de desayunar en las terrazas ( como los seguidores del blog
saben) pero si un demócrata convencido y por una vez que Merkel y Varufakis se
pusieron de acuerdo no seré yo quien rompa ese momento histórico. No soy
partidario de los desayunos en terraza porque es que te ve todo el mundo, y el
gozar de un buen desayuno es algo íntimo, incluso si es de calidad, casi
orgásmico ( dios solo de juntar la palabra orgásmico y merkel me han dado
arcadas). Son las 12 de la mañana ( si es que en verano y es Asturias se
desayuna a esas horas). Aparece una amable camarera ¿que desean? Varufakis y yo
café con leche y tostadas con tomate, la amiga Angela Merkel un café con leche
a secas, se nota que es alemana, rigurosa , y adora los recortes, en este caso
el recorte en el desayuno. Ocurre algo muy curioso, la camarera nos pregunta el
café grande o pequeño, ¿cómo? ¿Ahora hay tamaños de café? Yo no dudo, grande
ande o no ande, que este cuerpo no va solo. Merkel también grande. Varufakis
opta por el pequeño. La amable camarera se toma nota ahora solo queda esperar.
Son las 12.03 de la mañana. A las 12.09 llegan nuestros desayunos ( no se puede
decir que hemos esperado mucho, además en buena compañía el tiempo es relativo)
y ahí estamos en nuestra pequeña cumbre asturiana, Merkel, Varufakis y yo.
Por
fin, se resuelve el secreto un café con leche pequeño, en la cafetería Siola es
un café con leche en vaso de cortado y un café con leche grande es un café con
leche en taza de toda la vida (curioso, curioso). Ver a Varoufakis, con el
hambre que pasa, con un vasin (me he asturianizado si, los diminutivos en in,
ino e ina ) de café con leche es un tanto ridículo. Otra curiosidad (esta sí
que me gusta) es que la leche te la echa la amable camarera en la propia mesa.
Nos sirve los vasos de café solo con el café y vierte la leche esperando a que
tu le digas basta (me quede con ganas de no decirle basta, decirle no pares,
sigue sigue, a ver si puede mas su disciplina o su sentido común). Es como
cuando te ponen un cubata y te dicen tú dices, pero el lugar de alcohol la
amable camarera nos pone leche ( se me acaba de antojar un ron con cola sin
cola). El café tiene muy buena presencia (algunos solo por la imagen como me
dice una amiga se sabe ya que son intomables y repugnantes), la presencia en
este caso va acorde con el sabor, el café esta bueno, buen aroma, buen sabor,
espumita, en definitiva, rico. Los dos líderes europeos están conmigo No sé si
alguno se ha dado cuenta que no he hablado de la sacarían ¿ por qué? Porque no
pedí, yo en vacaciones aparto dietas y la operación bikini 2016 la iniciaré en
1 de septiembre ( y espero que me dure al menos hasta el 15 del mismo mes,
cuando se lea este post desgraciadamente ya habré vuelto a la mala costumbre de
lechuga, carne asada y sacarina y lo que es más importante a la peor costumbre
de trabajar).
Las tostadas, son dos rebanadinas
de pan ( que bonito es el acento asturiano), es poca cantidad, que Varufakis y
yo hemos pasado muchas indigencias en esta vida ( y visto la que se está liando
en Europa más que vamos a pasar) para que nos presenten esas tostadinas (
merkel no , ella los toca, poderío alemán). Que recuerdo ( atención: historia
de abuelo cebolleta) que Varufakis y yo hemos repelado las sobras de una mesa
haciendo el camino de Santiago, que comíamos lo que la gente desechaba,
supervivencia pura, que como diría el mítico Rambo hemos comido cosas que
harían vomitar a una cabra. Por tanto poca cantidad y hay una cosa que no me
gusta , las tostadas están cortadas trasversalmente por tanto , como decirlo,
tienen molla arriba y abajo, y eso si echas mucho tomate y aceite acaba
calando, te puede manchar.Noooooooooooooooooooooooooo!, quien me conoce sabe que odio mancharme, un día
haré un ensayo sobre como una mancha puede destruir tu dignidad, en caso de que
la tengas). El pan en si esta rico y crujiente.
Las tostadas están sin montar (me
gustan que salgan ya listas para comer, no por comodidad, que quizá también,
sino porque trato de valorar todo la presentación también) y ohhhh que
desgracia me sacan un pequeño bol de aceite, de esos de fábrica y otro bol de
tomate de esos industriales. El aceite es de marca capicúa, aceite de osuna. Y
el tomate me sorprende para bien pese a que es industrial no es pintura de
tomate (expresión de otra amiga mía, sí tengo muchos amigos pero como decía
Roberto Carlos, yo quiero tener un millón de amigos) no está al nivel de un
tomate natural recién rallado pero está muy por encima de la pintura de tomate
que se vende como tomate triturado en juanroiglandia. Por cierto, los saleros
tampoco están preparados para las tostadas con tomate aquí en Asturias ,
demasiados agujeros, así que hago el viejo truco de tapar la mitad con el dedo
( hay si don Pelayo levantara la cabeza y vieses que aun los saleros no están
preparados para tal digno manjar…).
Bueno son las 12.25 y la cumbre
asturiano-alemano-griega llega a su fin, me levanto y entro a pedir la cuenta,
dejo a Merkel y Varufakis un rato a solas para que flirteen, a ver si pueden resolver
algo de la crisis de la Unión Europea o al final hay que hacerlo como toda la
vida….a hostias. 2,50 euros el desayuno, no es barato, era un café y unas
tostadas con tomate ( si el pincho es gratis no pueden sobrecargar los
precios), en cuanto al morbo de quién pago el desayuno si Merkel, Varufakis o
un servidor ( aseguro que hice todo lo posible por no ser yo) al final a
medias, cada cual lo suyo. Ya una vez levantados veo que un cartel en la puerta
de la cafetería ponía que tenían las auténticas boroñinas de Pravia, me acerco
a ver la curiosidad, era más bonito el nombre que la apariencia, bendito
marketing, algo parecido a pastas de té. Y nos vamos, y no sé qué preocupación
tendrían Merkel y Varufakis pero yo solo pensaba en que no me apetecía volver
al infierno de 35 grados en Valencia.
VALORACION:
Calidad: 7,25
Tomate: 7
Pan: 7
Café: 8
Aceite: 7
Cantidad: 5
Trato cliente: 10
Rapidez: 7
Calidad/Precio: 5
Total: 6,85
Bueno me ha quedado larga para ser la primera crítica del
retorno supongo que tenía ganas de volver, recordar si tú mismo te atreves a
hacer las mejores tostadas con tomate o conocéis algún lugar que merece ser
valorado estaré encantado de seguir tus indicaciones, házmelo saber…
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